St Joseph and St Mary Parishes in Freeport, IL

What's new for St Joseph and St Mary Parishes!


Leave a comment

Domingo XXXIII tiempo ordinario ciclo B 2018

:La ardiente espera de un final del orden presente, al que seguirá un orden o mundo nuevo. Para ello se sirve de un lenguaje especial, el lenguaje que tiene su origen en la fantasía. No es de naturaleza informativa, es decir, no es una guía en la que se nos comunica el desarrollo de unos hechos. Es de naturaleza simbólica, plástica y está al servicio de una idea, de una concepción. Por lo que respecta al final, éste es expresado con imágenes tremendistas: cataclismos cósmicos, guerras, fuego, derrumbamientos, personajes celestes, señales luminosas, trompetas convocando a juicio. Es la imaginería que se recoge en las lecturas de hoy. Su valor no es literal, sino simbólico.
En el libro de Daniel fue escrito en tiempos de persecución y de resistencia. En los pasajes apocalípticos de esta lectura “la gran tribulación” o “los tiempos difíciles” aparecen como una señal de salvación definitiva de los justos. El autor ve en los mártires de su tiempo la señal de la victoria, descubre la situación extrema que precede a la salvación del pueblo que ha resistido en la fe. Este es “el libro de la vida”. Se trata de una imagen utilizada para expresar que Dios conoce a los suyos y los protege hasta el final. No hay en todo el Antiguo Testamento ningún otro lugar en el que hable tan claramente de la resurrección de los muertos que “duermen en el polvo”. Aunque se dice que “despertarán muchos”, esta expresión quiere decir con frecuencia “todos”, y éste parece aquí su sentido. La resurrección es para nuestro autor un postulado de la justicia divina, que no puede dejar sin premio a los mártires y sin castigo a sus verdugos. No falta una palabra de esperanza y una promesa para los “sabios”, esto es, para los que enseñan a practicar y no sólo a conocer lo que es justo a los ojos de Dios. Hay para ellos reservada una gloria especial e imperecedera.
La vida es una tarea hermosa que se verá culminada al final. El evangelio habla de la venida de Jesús, acompañada de unos acontecimientos cósmicos: vendrá como un ladrón en la noche, de manera imprevista… Pero en este futuro actuar de Dios hay un sí absoluto al mundo que ha creado. Jesús nos dice que estemos atentos a la higuera, es decir a los signos de los tiempos, de los que hablaba el concilio Vaticano II. El Hijo del Hombre, figura que aparece en el profeta Daniel, vendrá sobre las nubes del cielo, reunirá a los elegidos de los cuatro vientos. Por tanto, vendrá a salvar y no a condenar. El juicio será para la salvación no para la condenación. En los evangelios Jesús se atribuye a sí mismo este título mesiánico. Lo dice bien claro la Carta a los Hebreos cuando habla de la ofrenda de su propia vida, que Cristo ofreció por nuestros pecados de una vez para siempre. Desde entonces introdujo el perdón de los pecados, como regalo perpetuo que Dios nos hace. Los sabios según Dios y aquellos que enseñaron y practicaron la justicia brillarán por toda la eternidad. La Palabra de Dios de este domingo nos hace una llamada a reavivar nuestra confianza en Dios y nuestra responsabilidad en hacer de éste el mejor de los mundos posibles. Una vez más constatamos que Dios está a favor nuestro, que cuenta con nosotros para construir el Reino de Dios ya desde ahora. El futuro que nos aguarda no es terrible, sino gratificante y feliz. Por José María Martín OSA. Betania. Es.
P. Diego Ospina


Leave a comment

Domingo XXXII tiempo ordinario ciclo B 2018

1. – Llama la atención que Jesús no diga: “Esa pobre viuda no debería haber echado nada en el cepillo.” Se refiere, sin embargo, al acto de suprema generosidad, que es entregar para el culto a Dios lo que era necesario y no superfluo. Los pobres, los desheredados, los marginados, los pecadores también deben ayudar a la Iglesia, igual que los ricos, los guapos, los triunfadores o los que se consideran justos y buenos. Igual, unos que otros, en cuanto al gesto de aportar y, obviamente, no igual respecto a la cantidad. Continue reading


Leave a comment

Domingo XXXI del Tiempo Ordinario ciclo B 2018

El Vaticano II nos recordó que todos estamos llamados a la santidad. La Iglesia, sin embargo es santa y pecadora a la vez. Santa por su fundador, Jesucristo, y por ser instrumento universal de salvación. Muchas veces los árboles no dejan ver el bosque. Se critica a la Iglesia-institución, sin apreciar los raudales de santidad que han derrochado muchos de sus miembros a lo largo de la historia. Personas que han dedicado todas sus energías al evangelio, héroes anónimos que se desvivieron por los más necesitados, misioneros que dejaron su patria y familia para ayudar a gentes de tierras lejanas. Pero los santos no son de otras épocas, hoy sigue habiendo santos. No hace falta que realicen milagros, la madre Teresa de Calcuta no necesita hechos extraordinarios para ser proclamada santa, el principal milagro es su propia vida. El pueblo de Dios testifica la santidad de muchas personas, con eso basta. Continue reading


Leave a comment

Domingo XXX del Tiempo Ordinario ciclo B 2018

El libro de la Consolación del profeta Jeremías es un canto a la esperanza. El pueblo en el exilio recibe el anuncio de que se acerca su liberación: una gran multitud retorna: cojos, ciegos, preñadas y paridas…. El Señor es fiel a su pueblo, es un padre para Israel. ¡Qué anuncio más gozoso, qué gran noticia! La alegría del pueblo será inmensa. Por eso, cuando se hace realidad la promesa del regreso a casa entona el salmo 125 “El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres”. ¡Cómo no estarlo si sabemos que Dios camina a nuestro lado pase lo que pase! Brota espontáneamente la alabanza en el “resto de Israel”. También en nosotros, que hemos recibido la gracia de la fe y de saber que Dios nos ama y es misericordioso. Continue reading


Leave a comment

Domingo XXIX Tiempo Ordinario ciclo B 2018

El texto de Isaías afirma que los sufrimientos del Siervo de Yahvé obedecen a los designios de la divina misericordia. El Siervo entrega su vida como un sacrificio de expiación, padece en lugar de otros y en favor de otros. Gracias a los padecimientos del Siervo del Señor se cumplen los planes del Señor y “muchos” alcanzan justicia y salvación por la muerte de “uno”. Dios restituye la fama a su Siervo y lo devuelve a la vida, que se prolongará en la tierra con una larga descendencia. Jesús que vino al mundo a servir y a dar su vida por todos los hombres, como dice el evangelio de hoy, se identifica con la misteriosa figura del Siervo de Yahvé. Continue reading


Leave a comment

Domingo XXVIII Tiempo Ordinario Ciclo B 2018

Este dicho de Jesús es tan válido hoy para nosotros, como lo era para los discípulos y paisanos del Maestro de Galilea. Porque, en nuestra sociedad actual, el dinero es el medio para conseguir casi todo lo que tenemos y queremos tener: el bienestar de los hijos, la casa, el coche, la ropa que vestimos, los viajes que hacemos, los pequeños o grandes placeres que nos damos… No son sólo los ricos los que aman el dinero, igualmente los pobres. Los ricos, porque no quieren perder lo que tienen, los pobres porque quieren conseguir lo que no tienen. La reacción de los discípulos de Jesús ante las palabras del Maestro es muy significativa. Reaccionan espantados: entonces, ¿quién puede salvarse? ¿Es que todos los discípulos de Jesús eran ricos? Sabemos que no. Ellos no eran ricos, pero reconocían que tenían puesta su confianza en el dinero y, además, creían que todo el mundo era así. Por eso, reaccionan cómo reaccionan, pensando que, según las palabras del Maestro, no iba a salvarse nadie. Y el mismo Jesús, en la respuesta que les da, reconoce que así será para todos los que no gocen de una especial gracia de Dios, porque, en sí, es algo imposible para los hombres. Es decir, que según el mismo Jesús es muy difícil no tener puesta la confianza en el dinero. Bueno, pues yo creo que lo que tenemos que hacer nosotros es examinarnos con sinceridad e imparcialidad. Ya dice el dicho popular: si quieres conocer la religiosidad de una persona, no le preguntes si va a misa, tócale el bolsillo. ¿Tenemos bien guardado, con siete llaves, nuestro bolsillo, o tenemos habitualmente el bolsillo abierto a las necesidades de la Iglesia y de los pobres? Continue reading


Leave a comment

Domingo 27 Tiempo Ordinario ciclo B 2018

Lo que a mí me interesa resaltar ahora es que sólo un amor cristiano puede garantizar la estabilidad de un matrimonio cristiano. Porque el amor cristiano –como Cristo ama a su Iglesia- va mucho más allá de los amores o desamores puramente físicos o psicológicos; el amor cristiano tiene, en su entraña más profunda, mucho de gratuidad, es un amor que es mucho más don que exigencia. Las dos caras del amor cristiano son el amor y el perdón, y para que haya auténtico amor cristiano tienen que estar vivas y practicantes estas dos caras. Continue reading