St Joseph and St Mary Parishes in Freeport, IL

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V domingo tiempo ordinario Ciclo C 2019

Dios nos da a todos y cada uno de nosotros una vocación común: la vocación a la santidad. Esta vocación común a todas las personas debe realizarla después cada uno mediante el cumplimiento concreto de las vocaciones temporales que también nos da el Señor. Nosotros podemos aceptar la vocación y las vocaciones que nos da el Señor, pero también podemos rechazarlas. Aceptar o no aceptar esta vocación a la santidad que Dios nos da, supone colaborar o no colaborar con Dios en la edificación de nuestro yo interior, para que se parezca lo más posible al Yo de Cristo. Colaborar con Dios supone siempre reconocer nuestra imperfección radical y aceptar que sea Dios mismo el verdadero autor de nuestra santidad. Colaborar con Dios en la construcción de nuestra propia santidad supone, pues, siempre un acto de humildad y un ejercicio de oración. La humildad es siempre el primer paso hacia la santidad; sin humildad no avanzaremos nunca hacia la santidad. Pero, a la humildad debe seguir siempre la oración transformadora para que sea Él el autor de una santidad que por nosotros mismos no podríamos conseguir nunca. En la vida interior hay que bregar y trabajar, hay que sembrar y regar, pero sabiendo siempre que es Dios el que da el verdadero incremento. En las lecturas de este domingo tenemos tres modelos de personas que aceptaron la vocación a la santidad que Dios les dio, reconociendo inicialmente su incapacidad para conseguirlo. Estas tres personas -Pedro, Isaías y san Pablo- fueron llamadas por Dios a conseguir la santidad mediante la predicación de la palabra de Dios. Las tres respondieron positivamente a la llamada de Dios, a la vocación; cada una desde sus concretas y particulares circunstancias personales. Continue reading


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IV Domingo tiempo ordinario ciclo C 2019

Nuestro encuentro con Cristo, desde el día de nuestro Bautismo, fue un golpe de gracia y de vida pero, cuando pasa el tiempo, vamos cayendo en la cuenta de lo que supone comprometerse con El. O de lo que nos espera, si somos capaces y estamos interesados, claro está, de acoplar hasta las últimas consecuencias, su estilo de vida con la nuestra. Porque, nos puede ocurrir lo mismo que a aquellos que, en la sinagoga, quedaron encantados por las palabras de Jesús pero, a continuación, comenzaron a pensárselo dos veces: ¿no es este Jesús el hijo del carpintero? ¿Y esos milagros? También, esta reacción y actitud, la solemos emplear muchísimas veces en personas de nuestro entorno cuando nos cuesta admitir el bien que nos hacen o, simplemente, el que llevan la razón. Continue reading


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III Domingo Tiempo Ordinario ciclo C 2019

Llama la atención la forma en que el pueblo celebra la presentación del Libro de la Ley en tiempos del profeta-sacerdote Esdras y del gobernador Nehemías. Esdras concluye la proclamación de la Ley con una alabanza al Señor, y todo el pueblo responde con una aclamación y un asentimiento a la voluntad del Señor, alzando las manos y diciendo amén, amén. Es la renovación de la Alianza: Dios da su palabra y el pueblo se compromete a cumplirla. Su futuro depende de que así sea. Esdras y Nehemías animan al pueblo para que no se aflija y se alegre en el Señor. Porque el Señor es la fortaleza de Israel. La palabra proclamada ante el pueblo y aceptada por el pueblo, comentada después e interiorizada por cada uno, lleva a la responsabilidad y a la conversión de todos. Los que han participado de una misma palabra, tomarán parte también en un mismo banquete para celebra la fiesta de la reconciliación. Continue reading


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Domingo del Bautismo del Señor ciclo C 2019

Su aparición ante los hombres y mujeres de su época para dar comienzo a los que tradicionalmente se ha llamado su “ministerio público”. Un año más, y casi sin darnos cuenta, ha llegado y se ha ido la Navidad. El salto que da la liturgia en este domingo es muy grande, aunque se nos diga que todavía no se ha cerrado el ciclo navideño. Dejamos al Jesús-Niño y pasamos al Jesús-adulto. No es fácil para nadie este cambio de niño a adulto. Supone dejar a un lado las seguridades y lanzarse a la aventura de la confianza en el Padre y de la misión encomendada. Esto es lo que le ocurrió a Jesús cuando recibió el bautismo de manos de Juan. Continue reading


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Domingo de la Epifanía del Señor Ciclo C 2019

Es el nombre que le dieron las iglesias orientales desde el principio. Si la Navidad, fiesta de origen latino, alude al nacimiento: “La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros”, Epifanía significa manifestación y sugiere la idea de alumbramiento o de dar a luz: “y hemos visto su gloria, gloria propia del Hijo del Padre, lleno de gracia y de verdad”. Por consiguiente, la metáfora bíblica de esta fiesta es la luz: “la gloria del Señor que amanece sobre Jerusalén”, “la revelación del misterio escondido”, la estrella de los magos que vienen de oriente… Debemos esforzarnos para rescatar el auténtico significado de la fiesta que celebramos. Como tantas otras, y quizás más que ninguna esta fiesta, llamada vulgarmente día de Reyes ha sido mercantilizada y degradada. Continue reading


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Domingo de la Sagrada Familia ciclo C 2018

La Sagrada Familia, la familia formada por José, María y el niño Jesús, es una familia atípica, que se sale del marco normal de lo que los judíos entendían por familia tradicional. También es distinta del modelo de familia que hoy seguimos entendiendo como familia tradicional. Pensemos, más bien, en familias como las de las que nos habla la Biblia con un solo hijo, concebido este de forma milagrosa y excepcional. Todo esto debemos tenerlo en cuenta cuando queremos presentar a la Sagrada Familia, como familia modelo y prototipo de lo que debe ser hoy una familia cristiana. La Sagrada Familia debe ser, para nosotros, no tanto un modelo de familia estructural, al que debamos imitar, sino un modelo de comportamiento individual de cada uno de los miembros de la familia, dentro de la estructura de la familia actual. José supo actuar como un padre solícito, trabajador, comprensivo y humilde; María quiso siempre poner ternura, corazón y mucho amor en las relaciones familiares y, aunque no entendiera muchas cosas de las que pasaban, ella continuaba fiándose de Dios. Jesús supo crecer en estatura, en sabiduría y en gracia ante Dios y los hombres dentro de su familia, sin olvidar que su misión era, antes que cualquier otra cosa, cumplir la voluntad de su Padre, Dios. Cada una de las tres personas que constituían la Sagrada Familia supo actuar con responsabilidad y exquisito respeto ante el comportamiento de los demás. Es en este sentido, como creo yo que deberemos proponer hoy a la Sagrada Familia como modelo de familia cristiana. Es una familia con una estructura familiar especial y distinta a lo que entendemos que debe ser hoy una familia auténticamente cristiana, era, como he dicho al principio, una familia única e irrepetible, pero el comportamiento individual de cada una de las tres personas que componen esta Sagrada Familia sí es un comportamiento ejemplar e imitable por cada uno de los miembros de cualquier familia cristiana de hoy día. Hoy día, quizá más que nunca, hace mucha falta en las relaciones familiares saber valorar la libertad y responsabilidad de cada uno de los miembros de la familia. El amor familiar debe manifestarse siempre con el debido respeto a las peculiaridades y comportamientos de cada cual. Pertenecer a la misma familia ya no supone, como quizá supuso en otros tiempos, tener las mismas ideas religiosas, políticas y sociales. Ni, consecuentemente, los mismos comportamientos. Continue reading


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IV Domingo de Adviento ciclo C 2018

Nadie como ella sabe lo que significa esperar la llegada del Salvador. El Adviento llega a su culminación en la realidad maternal de la Virgen María. Por encima del profeta Isaías, Juan Bautista y José, es María el personaje fundamental del Adviento. Ella es quien esperó como nadie supo esperar la venida del Mesías, pues le llevó en su seno. Ella señala, en la historia de la salvación, el paso de la profecía mesiánica a la realidad evangélica, de la esperanza a la presencia real del Verbo encarnado. Por todo esto, el cuarto Domingo de Adviento es sumamente mariano. Solo de la mano maternal de la Virgen María podemos llegar al conocimiento exacto del misterio de Cristo, pues a través de Ella, determinó Dios ofrecernos la realidad exacta del Emmanuel, el “Dios con nosotros”. El profeta Miqueas anuncia la cercanía de los tiempos mesiánicos, en los que “la madre dé a luz”. He aquí otro profeta que nos adelanta el misterio mariano de Dios en medio de su pueblo: de Belén, de la Mujer bendita, surgirá el Redentor. Su efecto en nosotros va a depender de cómo seamos capaces de acogerle. En el salmo pedimos que se haga realidad la llegada de la salvación: “Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve. Danos vida para que invoquemos tu nombre”. Lo único que se nos pide es fidelidad y respuesta a lo que Dios nos propone, como dice la Carta a los Hebreos: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad”. Continue reading